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La magia de Formentera seduce al viajero desde el primer instante. Su belleza eterna ha conquistado a visitantes de todo tipo. En los años 70 se hizo célebre por su espíritu hippie y bohemio. Hoy ese rastro nos llega en una forma especial de vivir y en los múltiples mercadillos artesanos que salpican la isla.
CÓMO LLEGAR: al llamado último paraíso del Mediterráneo se llega por mar. El breve viaje en barco desde Ibiza es el mejor aperitivo para saborear mejor Formentera. En sus 83,2 km², se incluyen las pequeñas islas de Espardell y Espalmador, que acoge una de las bahías naturales mejor protegidas del Mediterráneo occidental.
La Playa de Migjorn, de extraordinaria belleza, está en la costa sur y es una de las más extensas de la isla. Allí, las suaves y blancas arenas, en forma de dunas interminables, evocan de forma natural la idea de paraíso. Un auténtico remanso de arena y agua en el que no faltan bares y restaurantes para refrescarse y disfrutar de la estupenda gastronomía de la isla. Allí, frente al azul del mar, se encuentra el hotel Riu La Mola.
Otras playas, como las de Illetes o Es Arenals permiten también bañarse en aguas transparentes a las que el sol otorga un brillo especial.
La noche ofrece música y diversión al estilo más libre. Las fiestas tradicionales aportan la cara más auténtica de la isla, en la que residentes y visitantes se mezclan unidos por las ganas de divertirse.
Pero Formentera guarda aún más rincones especiales, como el faro de La Mola, el punto más elevado. Muchos lo consideran un lugar mágico y así lo describe Julio Verne en su novela ”Hector Servadac”. Cada noche sirve de guía para los navegantes mediterráneos. La espectacular Playa de Migjorn lo une con otro haz de luz, el faro de Es Cap de Barbaria, donde se mezclan una sensación de inmensa soledad y libertad frente al mar.
Dunas, pinares, viñedos, iglesias cargadas de encanto y casas típicas nos acompañan en el recorrido por el interior a pie o en bicicleta, el mejor medio para recorrer la isla a otro ritmo, disfrutando de su esencia más auténtica. |
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